sábado, 17 de mayo de 2025

EUROPA Y EL SUFRIMIENTO PALESTINO

 



En Europa, con respecto a Gaza y al sufrimiento de todo el pueblo palestino —incluso el que vive en el exilio—, está en juego la credibilidad y el respeto a los Derechos Humanos.


Es demasiado evidente que los políticos europeos son capaces de presionar al imperialismo ruso, pero no al norteamericano, responsable desde su nacimiento en 1776 de aproximadamente 250 conflictos armados, intervenciones militares y operaciones encubiertas.

¿Y qué decir del Estado de Israel, creado artificialmente en 1948? Su establecimiento benefició a EE.UU. al conseguir un aliado imprescindible para controlar una región geoestratégica tan importante como Oriente Medio, rica en petróleo y clave para contrarrestar posibles zonas de influencia de la Unión Soviética. Además, generó un gran consumidor de armamento estadounidense. El debilitado Imperio Británico con esta nueva creación se deshizo del complicado conflicto colonial palestino, aunque mantuvo cierta influencia en la zona. Francia veía en Israel un freno al creciente panarabismo, y la Unión Soviética se alineó con el nuevo Estado al pensar —erróneamente— que podría convertirse en un país anticolonial de tintes socialistas.

Como resultado, 750.000 personas fueron forzadas a abandonar sus hogares y partir hacia un exilio eterno. Millones quedaron marginados en sus propios territorios. Así se originó la Nakba: la catástrofe palestina.

Es evidente que Europa no tiene interés en presionar a Netanyahu ni al Estado de Israel para poner fin a este histórico sufrimiento, ni terminar con los asentamientos judíos ilegales y mucho menos al actual genocidio en Gaza.

Ya que nuestros políticos no lo hacen, a la sociedad civil europea nos toca movilizarnos para que no mueran los valores humanos, para no caer también en esa desidia y desinterés que tarde o temprano nos devolverá a las cavernas.

Salgamos a las calles para exigir sanciones efectivas contra los intereses de Israel. Exijamos a las figuras políticas europeas que se involucren de manera real para alcanzar justicia para Palestina y para que se endurezca la presión sobre Israel hasta lograr un alto el fuego inmediato y el reconocimiento de su responsabilidad en la destrucción y reconstrucción de Palestina.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha confirmado que se está trabajando en un nuevo y más duro paquete de sanciones —el décimo octavo— contra Rusia, pero no hace nada similar con Israel, con quien mantiene una fuerte alianza comercial.

Israel es el principal socio comercial de la UE en el Mediterráneo Sur, incluyendo en esta relación la industria bélica.

Organízate, saca tu rebeldía más creativa: por la justicia, la paz y por el pueblo palestino. Enterremos el silencio y sembremos empatía.

JCVV
El internacionalista convencido

jueves, 15 de mayo de 2025

EL ETERNO EXILIO PALESTINO

 



El 15 de mayo se conmemora la Nakba, el día del exilio palestino, cuando alrededor de 750.000 personas fueron forzadas a abandonar sus hogares y tierras durante la guerra árabe-israelí de 1948. Son ya 77 años de sufrimiento. Un mundo que permite este tipo de hechos debería reflexionar profundamente; un mundo que tolera el actual genocidio israelí sobre Gaza, en vivo y en directo, debería sentirse profundamente avergonzado.

domingo, 11 de mayo de 2025

ME INTERESA UNA EUROPA DISPUESTA A TRABAJAR POR EL BIEN COMÚN GLOBAL



 Dicen que Europa necesita a su ciudadanía en las manifestaciones de este fin de semana. ¿Pero qué Europa? ¿La que guarda silencio ante la atrocidad que está sufriendo el pueblo palestino? ¿La que quiere rearmarse? ¿La que pretende enviar a los inmigrantes a centros de reclusión en terceros países? ¿La que permite la especulación con algo tan básico como la vivienda? Esa vieja Europa no me interesa.

Me interesa una Europa dispuesta a trabajar por el bien común, que reconozca los beneficios que obtuvo de la esclavitud africana y de la colonización de muchos países del Sur Global. Me interesa una Europa solidaria y comprometida con los derechos humanos, la justicia climática, la igualdad de género y el fin de la exclusión. Me interesa esa Europa que se preocupa por el planeta y porque nadie se quede atrás, viva donde viva y venga de donde venga.

Por esa Europa, sí me manifiesto.

 

JCVV  / El Internacionalista convencido 

sábado, 3 de mayo de 2025

ENERGÍA NUCLEAR "CERO EMISIONES"

 

Energía nuclear "cero emisiones": el cuento de algunos políticos sin ética que ignoran (o esconden) la realidad

Cuando ciertos políticos —con intereses poco claros— repiten como una letanía que “la energía nuclear es limpia y de ‘cero emisiones’”, casi me da la risa. No sé si lo hacen por ignorancia, por cálculo económico o simplemente por sumarse al truco de una agenda verde beneficiosa para el

capital. Pero que no nos vendan humo contaminado: la nuclear tiene un coste ambiental, humano y geopolítico que no se puede esconder tan fácilmente.

¿De verdad es de cero emisiones?

– Construcción: Una central nuclear tarda entre 10 y 15 años

en construirse, con un gasto energético y emisiones enormes (hormigón, acero,

transporte…). Solo la cimentación de un reactor puede generar más CO₂ que un

parque eólico en toda su vida útil.

– Uranio: La extracción de uranio es altamente contaminante.

Requiere grandes cantidades de agua, energía y productos químicos. En muchos

casos, esta actividad se realiza en países del Sur Global, que, aunque cuentan

con regulaciones, a menudo no tienen la capacidad o el interés para aplicarlas.


Un ejemplo es el caso de Níger, donde ríos y acuíferos llevan años contaminados con radiactividad. En Arlit (Níger), el 70% del agua potable supera los límites de uranio permitidos por la OMS, según un informe de la organización francesa Sherpa (2020). Más de 100.000 personas viven expuestas a aguas contaminadas por los residuos de la minería.

Según datos de UNICEF (2023), 13 millones de personas en Níger carecen de acceso seguro al agua. Francia extrae el uranio de Níger para alimentar gran parte de sus centrales nucleares, un beneficio que aprovecha Europa. Curiosamente, Níger es el cuarto exportador mundial de uranio, pero el 90% de su población vive sin acceso a la electricidad, según cifras del Banco Mundial (2022).

Cabe destacar que el enriquecimiento del uranio suele realizarse en países con acceso a energía barata —como el carbón—, ya que el proceso requiere una enorme cantidad de electricidad.

Actividades ocultas: Las centrales nucleares, si bien no emiten CO₂ durante la generación eléctrica, requieren grandes cantidades de agua para su refrigeración. Esa agua se devuelve a ríos o embalses a altas temperaturas, afectando gravemente a los ecosistemas acuáticos.

Además, se genera uranio empobrecido, un residuo utilizado en la industria militar, y se agrava el estrés hídrico en épocas de sequía, ya que, como hemos visto, las centrales necesitan muchísima agua.

El problema eterno: los residuos:

– El plutonio-239 tarda 24.000 años en perder solo la mitad de su radiactividad.

– España acumula 6.700 toneladas de residuos de alta actividad (según ENRESA), almacenados en cementerios nucleares que cuestan cientos de millones de euros y que siguen sin solución definitiva.

– Nadie quiere residuos radiactivos cerca. El Almacén

Temporal Centralizado (ATC) de Villar de Cañas lleva años bloqueado por la oposición ciudadana.

¿Quién paga cuando todo falla?

– Three Mile Island, Pensilvania, EE.UU. (1979): Fusión parcial del núcleo. 140.000 personas evacuadas. Liberación de gases radiactivos (criptón-85, yodo-131). Estudios como el de la Escuela de Salud Pública de Columbia lo vinculan con un aumento de cánceres. El desmantelamiento costó 1.000 millones de dólares y tardó 14 años.

– Chernóbil, Ucrania (1986): 350.000 desplazados, 60.000 km²

inhabitables y más de 4.000 muertes directas (según la ONU). El coste superó

los 700.000 millones de dólares.

– Fukushima, Japón (2011): 160.000 evacuados, una zona de exclusión de 20 km, y un desmantelamiento que costará más de 200.000 millones de dólares y tardará al menos 40 años. A día de hoy, sigue vertiéndose agua contaminada al Pacífico.

¿Y si hay una guerra?

En Europa hay 103 reactores nucleares activos; solo en Francia hay 56 y en España 7. ¿Qué pasa si uno sufre un ataque, un apagón descontrolado o un atentado?

 Señores políticos irresponsables, dejen de generar bulos hipócritas.

 A quienes promueven la energía nuclear como “verde”, que instalen un reactor en sus palacetes y guarden los residuos en sus sótanos. Y cuando algo falle —como en Palomares (Almería) en 1966, donde cayeron dos bombas estadounidenses por accidente y aún hay tierras contaminadas con plutonio—, que se pongan un ceñido bañador y que  disfruten de las aguas radiactivas.

 Es triste que  la gente trabajadora tenga que  soportar  sus mentiras, a la vez que paga  regularmente las  abultadas facturas de las empresas energéticas. En 2024, las principales eléctricas en España (Iberdrola, Endesa, Naturgy y Repsol) ganaron más de 10.200 millones de euros, mientras millones dehogares sufrían para pagar la luz.

 Quizá por eso estas entidades, a través de sus lobbies, se empeñan en poner impedimentos al derecho al autoconsumo energético o la creación de comunidades energéticas locales. Porque una transición energética ética, responsable y justa no les conviene.

 JCVV / El internacionalista convencido

domingo, 27 de abril de 2025

LAS ACTIVIDADES CULTURALES NOS HACEN MÁS HUMANOS



Las actividades culturales nos hacen humanos
. Nos impulsan a crear, nos emocionan, nos conectan con la vida y con los demás. Por eso, invertir en su promoción y diversidad no es un lujo: es un derecho básico que nos enriquece.


No basta con programar eventos; hay que acercar la cultura a todas las personas —niñas, niños, jóvenes, mayores, población migrante— mediante estrategias que involucren a las personas como creadoras, no sólo como público. Esto es fundamental para construir sociedades inclusivas, pues fomenta el diálogo intercultural y enriquece nuestra identidad colectiva.

Vivir el teatro, el cine, la danza o el arte local e internacional nos despierta la curiosidad, la empatía y hasta nos revela quiénes somos.

¡Comparte y crea en estos espacios! Sin público no hay artistas; sin artistas no hay historias, y sin historias, perdemos nuestra esencia. Llena estos lugares, aplaude su magia y déjate transformar. La cultura es el elixir que nos mantiene vivos.

sábado, 5 de abril de 2025

LA ACTUALIDAD PARECE SACADA DE UNA PELÍCULA DE LOS HERMANOS MARX Y GILA

 


"La actualidad parece sacada de una película de los hermanos Marx y de Gila, aquel genial humorista crítico español".

El gran aliado de Europa, Estados Unidos, no para de darle sustos: tacha a Europa de egoísta y pretende apropiarse de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca que seguirá siendo miembro de la Unión Europea mientras su población así lo decida.

En este desternillante camarote grouchiano, EE.UU. ahora también quiere cobrar la ayuda que brindó a Ucrania desde 2022, estimada en unos 111.000 millones de euros. La propuesta estadounidense exige que Ucrania devuelva esta ayuda con intereses, apropiándose del 50% de los ingresos derivados de la explotación de sus recursos naturales; arrebatando parte de ese privilegio a Europa, a la oligarquía y al sufrido pueblo de Ucrania.

En solo tres meses, la política estadounidense ha dinamitado las reglas del comercio mundial vigentes desde la Segunda Guerra Mundial y los acuerdos de Bretton Woods de 1944, que permitieron mantener su hegemonía en el capitalismo financiero, reforzada en los años 80 con el neoliberalismo.

Con el ascenso de mercados emergentes y países del Sur Global, se evidencia una dicotomía: EE.UU. presenta déficit comercial, pero continúa recibiendo enormes cantidades de capital. Según el informe Letta, solo desde Europa se transfieren anualmente hacia Estados Unidos unos 300.000 millones de euros.

En medio de este espectáculo absurdo, EE.UU., a través de su presidente elegido democráticamente, ha declarado una guerra comercial al mundo entero, incluyendo países tan pequeños como Lesoto, una nación africana que, según afirmó recientemente este mandatario, "nadie conocía hasta hace unos días". Ahora, EE.UU. le impone un arancel del 50% sobre todas sus exportaciones. Aunque Lesoto produce diamantes, sus principales exportaciones hacia EE.UU. son prendas textiles, sector que emplea a unas 40.000 personas en un país de apenas 2,3 millones de habitantes. Estos aranceles amenazan gravemente su frágil economía.

Mientras tanto, Panamá, pensando en una nueva intervención norteamericana sobre su territorio, posiblemente recuerde las víctimas civiles (entre 2.000 y 4.000) causadas por la invasión estadounidense de 1989. En ese ataque murió también el fotoperiodista vasco Juantxu Rodríguez, abatido por un francotirador estadounidense. En 2019, tras décadas de lucha, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos determinó que EE.UU. debía indemnizar a las víctimas, algo que hasta hoy siguen esperando tanto la familia del periodista como el pueblo panameño.

Canadá, por su parte, está cosiendo enormes banderas y marcando sus productos con el sello "Made in Canada" para evitar convertirse en el estado número 51 de la Unión.

¿Y cuál es la respuesta europea? Armarse contra la Rusia imperialista, país que sin duda también practica un militarismo agresivo, como tantos otros "vaqueros del este, oeste, norte y suroeste" y el pistolero mayor de Oriente Medio. Esto recuerda a esos padres que enseñan a sus hijos a responder a la violencia con más violencia, perpetuando así un ciclo interminable.

Como diría Groucho Marx: "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados". Y probablemente añadiría: "Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros".

Quizá la Unión Europea debería plantearse también tener otros principios.

Este cambio de paradigma global podría impulsar una Europa más social, inclusiva e igualitaria, que reconozca y supere su pasado colonialista; una Europa con políticas migratorias humanizadas y una economía al servicio de las personas, sin muros ni concertinas, garantizando vías seguras para la migración. Porque más del 90% de las personas, aunque sufran, permanecen en sus lugares de origen, y quienes migran suelen hacerlo hacia otros países del Sur Global.

Necesitamos una ciudadanía inclusiva, sin guetos, con acceso a vivienda digna, trabajos estables y salarios mínimos reales ajustados al coste de vida.

Una Europa que lleve adelante un modelo social feminista, erradicando la violencia machista mediante la protección integral de las víctimas, rompiendo los techos de cristal que limitan a la mitad de su población—las mujeres—, garantizando la igualdad en los sistemas educativos e implantando un sistema público europeo de cuidados para personas dependientes, infancia y mayores.

Una Europa que combata la discriminación estructural, elimine discursos y delitos de odio y erradique el racismo institucional presente en ámbitos como policía, vivienda y empleo; que refleje su diversidad en medios e instituciones públicas, incluyendo a minorías étnicas, migrantes y comunidades LGTBIQ+.

Una Europa abierta al diálogo con el Sur Global para el reconocimiento y reparación histórica, creando comisiones que investiguen e incluyan en los currículos educativos los impactos del colonialismo, la esclavitud y el expolio.

Podríamos apostar por una cooperación real entre instituciones y movimientos sociales del Norte y Sur Global, estableciendo fondos solidarios que no sean solo económicos, sino que incluyan la devolución del patrimonio cultural expoliado.

Esta vieja Europa podría rejuvenecer impulsando una economía justa, con fiscalidad equitativa que garantice buenos servicios públicos, sostenibilidad ambiental y justicia climática, rechazando cualquier forma de neocolonialismo "verde".

Una Europa ética, con códigos responsables para las empresas europeas que operan en el Sur Global, profundizando en la democratización mediante referéndums y democracia directa frente al exceso de tecnocracia.

Impulsemos una Europa solidaria e internacionalista que apueste por la justicia, el diálogo y la paz, promoviendo una reforma integral de Naciones Unidas sin privilegios ni vetos, donde participen todos los países de manera equitativa. Quizá así lograríamos realmente los objetivos de la Agenda 2030 para beneficio del bien común global.

Necesitamos una Europa que nos haga sentir parte de ella, invirtiendo en ciencia, tecnología e inteligencia artificial propias y éticas, cultura, educación, sanidad y un futuro verdaderamente inclusivo. Y si se acerca el enemigo, siempre podremos llamar al gran Miguel Gila: "Oiga, ¿es el enemigo? ¿Podrían dejar de disparar un momento, que vamos a salir todos?"

"Haz el humor y no la guerra."

JCVV / El Internacionalista

Este es el tipo de cosas que dañan la democracia.

En Madrid, un fondo buitre quiere desahuciar a Maricarmen, de 87 años. Lleva 70 años viviendo en su casa y pagaba 500 euros de a...